In 1986, The Ballad of Sexual Dependency emerged as something radically new: a slideshow of photographs set to a soundtrack, shown in downtown New York clubs and public art spaces, that blurred the lines between diary, performance, and exhibition. Forty years later, the full 126-image body of work arrives at Gagosian London, Davies Street, marking its first complete presentation in the United Kingdom.

Goldin’s work, created between 1973 and 1986, was never about documenting from a distance. “I don’t select people in order to photograph them; I photograph directly from my life,” she has said. These images were born out of relationships, not observation, and now function as both personal testimony and collective memory. The show presents them as they were always meant to be seen: sequentially, deliberately, and in dialogue with sound and rhythm.

The exhibition’s trajectory—from underground slideshow to globally published photobook—mirrors the evolution of photography itself. What once existed in intimate, nocturnal spaces now fills a white-cube gallery, yet retains its raw immediacy. Every frame, from friends entwined in domestic interiors to moments of desire, grief, and joy, carries the traces of New York’s downtown scene while resonating with contemporary viewers who still recognize their own stories in these images.

At Gagosian, the installation emphasizes the operatic quality of the original work, allowing visitors to experience The Ballad not just as photographs on a wall, but as a rhythmic, immersive sequence. Forty years after its first public showing, the work continues to challenge expectations: about gender, intimacy, dependency, and the ethics of looking. It is both a historical document and a living archive, reminding us that the personal is political, and that art can emerge directly from life itself.

By tracing this trajectory—from darkened clubs to prestigious galleries, from ephemeral performance to printed permanence—the exhibition underscores the radical potential of photography and Goldin’s unique approach: intimate, uncompromising, and always present.
The exhibition is on view from January 13, 2026 at Gagosian London, Davies Street, 17–19 Davies Street, London W1K 3DE.

En 1986, The Ballad of Sexual Dependency apareció como algo difícil de clasificar: un slideshow de fotografías acompañado por música, presentado en clubes nocturnos y espacios públicos del downtown neoyorquino, donde se cruzaban la vida, el deseo y la escena artística. Cuarenta años después, la obra llega a Gagosian London (Davies Street) en una exhibición que reúne, por primera vez en el Reino Unido, la totalidad de sus 126 imágenes.

Realizadas entre 1973 y 1986, las fotografías de Nan Goldin nunca partieron de la distancia ni de la observación fría. “No elijo a las personas para fotografiarlas; fotografío directamente desde mi vida”, ha dicho la artista. Las imágenes nacen de vínculos reales, de relaciones afectivas y tensiones íntimas, y funcionan hoy tanto como un diario personal abierto al mundo como un retrato generacional. Goldin definió el libro en su momento como “el diario que dejé que otros leyeran”, una definición que sigue resonando décadas después.

El recorrido de la obra —de proyección nocturna a fotolibro icónico y, finalmente, a exhibición museística— refleja también una transformación más amplia de la fotografía contemporánea. Lo que comenzó en espacios íntimos y marginales ocupa hoy una galería de alto perfil sin perder intensidad. Cada imagen conserva su carga emocional: escenas domésticas, cuerpos atravesados por el deseo, la fragilidad, la pérdida y la cercanía, que remiten a una Nueva York específica pero dialogan con sensibilidades actuales.

En Gagosian, la presentación enfatiza el carácter secuencial y casi operístico del proyecto, respetando su lógica original. The Ballad se despliega como una experiencia inmersiva, donde el ritmo, la repetición y la acumulación de imágenes construyen un relato que va más allá de la suma de sus partes. Cuarenta años después de su publicación, la obra sigue interrogando cuestiones centrales —género, intimidad, poder, dependencia— sin perder vigencia.

Esta exhibición no solo celebra un aniversario, sino que reafirma el lugar de The Ballad of Sexual Dependency como una obra viva. Al trazar su paso de los clubes nocturnos a la galería, la muestra subraya el gesto radical de Goldin: convertir la experiencia personal en archivo colectivo y demostrar que la fotografía, cuando nace de la vida misma, puede seguir interpelando generación tras generación.

La exhibición puede visitarse del 13 de enero de 2026 en Gagosian London, Davies Street, 17–19 Davies Street, London W1K 3DE.






