En los últimos años, Buenos Aires empezó a mirar el vino de otra manera. Menos formal, menos ceremonia. Más curiosidad, más etiquetas chicas, más ganas de probar algo que no esté en todas partes. El vino dejó de ser solo restaurante y pasó a ser plan.

En ese clima aparece la segunda sede de Pro.Vin.Cia en Belgrano. Un paso lógico para un proyecto que ya venía marcando terreno desde Arroyo, pero ahora con una identidad más clara: bar de vinos antes que vinoteca.

La nueva locación está en un subsuelo sobre Virrey Loreto, al que se entra cruzando una cafetería. Hay algo atractivo en ese gesto medio secreto. Luces bajas, sillones de cuero, una mesa larga para compartir. El espacio se aleja del imaginario clásico de madera y barrica; acá el vino se piensa en clave urbana.

La carta reúne más de 200 etiquetas argentinas y hasta 15 opciones por copa que rotan todos los meses. Conviven bodegas históricas en versiones menos previsibles con productores pequeños y regiones que hace unos años ni siquiera estaban en el radar porteño. Vinos naturales, tintos más livianos, proyectos jóvenes. La sensación es de exploración constante.

Jaime Chmea, con más de 25 años en la industria, insiste en algo simple: el vino necesita buen servicio y contexto. En Belgrano esa idea toma forma en un espacio que invita a probar y a volver. Mientras tanto, la sede original de Arroyo atraviesa su propia transformación, señal de que el proyecto no se replica; evoluciona.

En una escena que se mueve rápido, Pro.Vin.Cia apuesta a algo menos ruidoso y más consistente: ampliar el mapa del vino argentino copa a copa.

Direcciones y horarios

Virrey Loreto 2035, subsuelo (Belgrano)

Martes y miércoles de 18 a 23 h.

Jueves a sábado de 18 a 00 h.

Arroyo 826 (Retiro)

Lunes a miércoles de 17 a 23 h.

Jueves a sábado de 17 a 00 h.