CHECKING INTO A VERY PARTICULAR HOLIDAY
Somewhere in the Alps, there is a hotel that exists only in the imagination. Welcome to Grand Hotel Sprezzatura, Acqua di Parma’s holiday universe, conceived with Italian artist Agostino Iacurci. A place where hospitality takes on a theatrical quality, its characters moving between rooms, rituals and encounters with an effortless sense of occasion.
At its heart is sprezzatura: the Italian art of making the elaborate look easy. Iacurci translates this idea into bold colours, geometric shapes and playful characters, drawing on the visual language of Tangram, alpine architecture and Commedia dell’Arte. The result is a world that feels part stage set, part winter fantasy.
Among its most distinctive pieces are the Masterpieces, a collection of hand-painted ceramic objects made in Tuscany. Bottles, candles and diffusers become sculptural compositions, crowned with details inspired by the hotel’s characters — Alfredo, Clementina and Tobia. Each is finished by hand, with the traces of the process left visible. Just 200 pieces have been made, turning everyday fragrance objects into collectible works.

The season also finds its way into scent. Panettone and Bosco evoke two different sides of winter, from warm, edible notes to the atmosphere of an alpine forest. Candles and diffusers extend the experience beyond fragrance, becoming part of the imagined interiors.
The Advent Calendar takes the hotel concept one step further. Designed as a miniature alpine building, its cylindrical structure opens onto twenty-four windows filled with faces, masks, skis, snowy trees and other fragments of Iacurci’s universe. Watercolour paper and scratched gold details give it the character of a small theatrical object.
Across the collection, the same visual language appears on gift sets, limited-edition fragrances and seasonal packaging. Colonia Il Profumo, Buongiorno and Zafferano return in special editions, alongside the familiar worlds of Colonia, Blu Mediterraneo and Signatures of the Sun.
There are smaller discoveries, too. Olé, a pocket comb and mirror in tortoiseshell resin with a brown calfskin pendant, brings a little ceremony to an everyday gesture. Decidi Tu, mouth-blown in borosilicate glass, shifts between candleholder, match holder and diffuser — function with a playful twist.
At Grand Hotel Sprezzatura, objects have their own personalities and even the simplest rituals become part of the scenery. A bottle takes centre stage; a candle sets the mood; a calendar becomes an architectural curiosity.
Like any memorable hotel, it leaves something behind: a scent on a coat, the image of a room, the feeling of having briefly stepped into another world. This holiday season, Acqua di Parma offers its own particular address — one where everything is carefully imagined, yet nothing looks as though it took any effort at all.

ACQUA DI PARMA PRESENTA: GRAND HOTEL SPREZZATURA
UNA FORMA MUY PARTICULAR DE VIVIR LAS FIESTAS
En algún lugar de los Alpes existe un hotel que solo habita en la imaginación. Se llama Grand Hotel Sprezzatura y es el universo que Acqua di Parma creó para las fiestas junto al artista italiano Agostino Iacurci. Un escenario donde la hospitalidad adquiere un carácter teatral y sus personajes circulan entre habitaciones, rituales y encuentros con una naturalidad casi coreográfica.
En el centro de esta propuesta está la sprezzatura: ese arte italiano de hacer que lo elaborado parezca espontáneo. Iacurci lleva esta idea a un universo de colores intensos, formas geométricas y personajes singulares, en el que conviven las estructuras del Tangram, las arquitecturas alpinas y el imaginario de la Commedia dell’Arte. El resultado tiene algo de escenografía y algo de fantasía invernal.
Entre las piezas más particulares se encuentran los Masterpieces, una serie de objetos de cerámica pintados a mano y realizados en Toscana. Botellas, velas y difusores adoptan formas escultóricas, coronadas por detalles inspirados en los personajes del hotel: Alfredo, Clementina y Tobia. Cada pieza conserva las huellas de su elaboración artesanal. Con una edición limitada de apenas 200 unidades, son objetos que trascienden su función original para convertirse en pequeñas piezas de colección.
La temporada también encuentra su expresión en las fragancias. Panettone y Bosco evocan dos paisajes distintos del invierno: desde la calidez de los aromas golosos hasta la atmósfera de un bosque alpino. Velas y difusores prolongan esa experiencia, incorporando el perfume a los interiores y a los pequeños rituales cotidianos.

El Advent Calendar lleva el concepto del hotel un paso más allá. Concebido como una versión en miniatura del edificio, su estructura cilíndrica revela veinticuatro ventanas con rostros, máscaras, esquíes, árboles nevados y otros elementos del universo de Iacurci. El papel de acuarela y los detalles dorados, trabajados con un acabado deliberadamente gastado, le dan el carácter de un pequeño objeto escenográfico.
El mismo lenguaje visual atraviesa los sets de regalo, las fragancias de edición limitada y los nuevos diseños de temporada. Colonia Il Profumo, Buongiorno y Zafferano regresan en ediciones especiales, junto a las líneas Colonia, Blu Mediterraneo y Signatures of the Sun.
También hay lugar para los pequeños objetos. Olé, un peine y espejo de bolsillo en resina efecto carey, con un colgante de cuero marrón, transforma un gesto cotidiano en un pequeño ritual. Decidi Tu, realizado en vidrio borosilicato soplado a boca, puede funcionar como portavelas, recipiente para fósforos o difusor. Un objeto versátil que combina funcionalidad y juego.
En Grand Hotel Sprezzatura, cada objeto parece tener una personalidad propia y hasta los gestos más simples forman parte de la escena. Un frasco ocupa el centro de atención, una vela transforma el ambiente y un calendario se convierte en una pequeña pieza de arquitectura.
Como sucede con los hoteles que dejan huella, algo permanece después de la partida: un perfume en un abrigo, el recuerdo de una habitación, la imagen de un lugar al que, por un instante, pareció posible entrar. Para estas fiestas, Acqua di Parma propone su propia dirección imaginaria: un universo donde cada detalle está cuidadosamente pensado, aunque nada parezca haber requerido esfuerzo.





